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El pasado día tres de abril, los aragoneses y
aragonesas celebrábamos el 25 aniversario de la elección en plena
libertad de los primeros ayuntamientos democráticos; desde entonces, y
durante este último cuarto de siglo, hemos ido asistiendo a unos
resultados tan esperanzadores como magníficos. Quiero manifestar mi
reconocimiento a todos y cada uno de los alcaldes y concejales de Ejea
que han ejercido su labor con mayor o menor acierto, pero sin duda con
vocación de servir a los intereses de su municipio. Ahora, la democracia
municipal, cerrada durante décadas, sigue andando y nadie duda de su
eficacia. Desde mi partido, el PAR, nos sentimos orgullosos de haber
contribuido a ello, y valoramos muy positivamente la importancia que han
tenido los ayuntamientos a la hora de fraguar la convivencia
democrática.
Los ayuntamientos en democracia han supuesto no sólo
el respaldo a las libertades, sino un verdadero desarrollo urbanístico y
social de los pueblos y ciudades de Aragón. Sin embargo, existe una
reclamación que se puso de manifiesto durante el acto inaugural del 25
aniversario hace escasos meses. Los ayuntamientos no han conseguido ver
satisfecha una de sus demandas principales: la mejora de su
financiación, por eso se sigue reclamando < una segunda transición> que
tenga como protagonistas a los municipios. Es indudable que las
inversiones han dado un vuelco a los municipios que partían con
indudables carencias en materia de infraestructuras y equipamientos
culturales, deportivos y sociales. Sin embargo, los pueblos se
despoblaban o continuaban con una población envejecida, sin vida. Es
entonces cuando en 1999 el Partido Aragonés, desde el Gobierno de
Aragón, impulsó e inició el proceso de comarcalización para crear 33
delimitaciones territoriales como una apuesta de futuro para Aragón. Un
nuevo modelo de territorio para mejorar la calidad de vida de los
aragoneses/as dotándoles de mayores servicios para aumentar su
desarrollo. “Queremos un territorio para vivir” como en
ocasiones ha manifestado el vicepresidente del Gobierno de Aragón,
presidente del PAR e impulsor de la Comarcalización, José Ángel Biel.
Desde el Ayuntamiento de Ejea hemos sido pioneros en
reclamar la mejora de la financiación de las haciendas locales y en
entender que el proceso comarcalizador tiene que ser un nivel
administrativo de mayor cercanía a los ciudadanos, absolutamente
compatible y respetuoso con los municipios -en eso hemos estado de
acuerdo todos los grupos políticos ya que de otra manera no hubiera sido
posible la creación de las comarcas- . Tenemos que reconocer, también,
la lbor del Gobierno de Aragón que destina buena parte de sus recursos a
los municipios de forma incondicional cuando todos somos conocedores de
que la responsabilidad de la financiación de las haciendas locales es
del Estado y no de las Comunidades Autónomas, y de que la nuestra es con
diferencia la que proporcionalmente más dinero destina a sus municipios.
El futuro es esperanzador. Hemos conseguido fomentar la participación
ciudadana, abrir las instituciones a la sociedad, puesto en marcha el
proceso comarcalizador y reforzado la autonomía local. Ahora tenemos que
lograr garantizar la financiación de los entes locales ya que
dificilmente pueden acarrear por si mismos el gran coste económico
difícil de cubrir con los recursos propios. La comarcalización jugará un
papel fundamental en el futuro. Sin duda beneficiará a los pequeños
ayuntamientos y a sus ciudadanos que verán cubiertas gran parte de sus
necesidades con infraestructuras comarcales relacionadas
fundamentalmente con los servicios sociales y el turismo. Un porvenir
prometedor en el que el Partido Aragonés ha volcado todas sus energías,
esfuerzos, empeño y esperanzas. |