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Después de siete años transcurridos de Gobierno
PSOE-PAR, ha quedado demostrado que éste es un Gobierno estable, eficaz
y útil, que tiene claro el proyecto que Aragón necesita. Ha quedado
demostrado que el Gobierno de Aragón “hace bien los deberes”, tiene
empuje, energía y construye futuro. Es un Gobierno fiable que apuesta
por hacer de Aragón una Comunidad en vanguardia del desarrollo español;
un Gobierno en el que el Partido Aragonés (PAR) está jugando un papel
determinante impulsando las principales cuestiones que afectan a los
aragoneses y aragonesas. Y este punto, también doy fe, es indiscutible.
Desde la anterior Legislatura, fecha de constitución del actual
Ejecutivo, su principal objetivo ha consistido y consiste en construir
un Aragón moderno, propio del siglo XXI, con un modelo social colectivo
que aumente la calidad de vida y bienestar de los aragoneses y
aragonesas. Un Gobierno moderado y dialogante.. Como ejemplo reciente he
de recordar el acuerdo sobre Biscarrués logrado por la Comisión del Agua
sin ningún voto en contra para construir una primera fase del embalse
dejando abierta la posibilidad de ampliación, siempre que cuente con el
beneplácito de los afectados y no se llegue a inundar ningún núcleo
habitado. Se construye Biscarrués pero no se inunda Erés; un objetivo
logrado por el consejero Alfredo Boné (PAR), que ha realizado
importantísimos esfuerzos para llegar a un consenso muy difícil dada la
situación de partida. El PAR ha logrado salvar las tremendas
dificultades consiguiendo el respaldo del PP y que CHA no votara en
contra. Y aún con todo Chunta, en función de propios intereses
partidistas, se empeña en lanzar a la opinión pública críticas
destructivas e infundadas. Afortunadamente la realidad es la que es y no
hay quien la cambie a pesar de ciertos intentos por enmascararla.
Estoy convencido de que el Gobierno PSOE-PAR es buen Gobierno para los
aragoneses y aragonesas, responsable de la gestión del mayor número de
competencias que ha tenido Aragón a lo largo de su historia; Un Gobierno
centrado y moderado que aprueba en plazo y forma los presupuestos cuyo
alto nivel de ejecución es otro hecho. La eficacia, como dice en más de
una ocasión José Ángel Biel, se mide también por los proyectos
emblemáticos puestos en marcha: Dinópolis, la Ciudad Del Motor, Walqa,
la Red de Hospederías de Aragón, la radio y televisión aragonesas,
Plaza, Platea, Pirenarium, Puerto Venecia, la Universidad privada, el
Plan Especial de Depuración de Aguas, mayor prevención de incendios,
mayor esfuerzo en materia de prevención civil (Teruel cuenta con un
helicóptero medicalizado), la Expo, la Comarcalización, y otros. No
podemos dejar de mencionar que el 21 de mayo se aprobaba en las Cortes
de Aragón el proyecto de reforma del Estatuto en el que mi partido ha
introducido grandes dosis de aragonesismo y que ahora se encuentra en
Madrid para su debate en las Cortes Generales. En principio no debería
haber grandes problemas a la hora de ser aprobado ya que nuestro
Estatuto respeta el marco constitucional, no presenta aspiraciones
soberanistas ni es extremado en sus pretensiones; sin embargo contamos
con escaso peso político, un lastre tremendamente perjudicial que afecta
de manera seria a nuestros intereses y reclamaciones. Estoy convencido
de la necesidad de mayor peso específico de Aragón en España para poder
estar más presentes en los Presupuestos Generales del Estado e influir
decisivamente para desbloquear cuestiones fundamentales para nuestro
desarrollo como abrir los Pirineos para que Aragón sea la puerta hacia
Europa. Sería deseable que el Gobierno de España se empeñara en ello
porque mientras eso no suceda, proyectos como Plaza no podrán
desarrollarse al 100%. Mientras, el Gobierno de Aragón se esforzará al
máximo para lograr ese importante y difícil reto, no me cabe duda.