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La Diputación de Huesca ha aprobado profundizar en las
posibilidades, desde el punto de vista de la promoción y el turismo, que
supondría ligar el nombre de los Pirineos a la denominación oficial de
instalaciones como la estación ferroviaria de Huesca o el futuro
aeropuerto, así como a otras opciones aún indeterminadas.
A partir de una propuesta inicial del PP, que ponía como ejemplos
iniciativas similares de Andorra o Lérida -su estación de AVE se llama
“Lleida Pirineus”- se alcanzó un acuerdo para adoptar el asunto como
resolución institucional, introduciendo varias modificaciones que los
demás grupos estimamos necesarias.
Por encima de la apariencia quizá anecdótica de la cuestión, su
vinculación indudable con ámbitos como el turismo, la presencia exterior
del Alto Aragón y la identidad, merecen especial atención desde el
Partido Aragonés.
En el primer aspecto, con la máxima objetividad, se puede afirmar que el
PAR se ha destacado no sólo por su interés sino también por su trabajo e
iniciativas, desde la responsabilidad institucional (DPH, Gobierno de
Aragón,...), a favor del desarrollo turístico de Aragón. Ese trabajo,
siempre mejorable, se ha llevado a cabo con cierto éxito por cuanto el
turismo supone ya cerca del 17% del PIB del Alto Aragón y mientras otros
destinos españoles ven disminuir sus cifras de visitantes, estas
comarcas los mantienen o aumentan progresivamente, dando empleo a miles
de personas.
Por ello, toda iniciativa dirigida en esa misma orientación, como es el
caso, merece el apoyo del PAR.
Sin embargo, podría darse la impresión de que sorprendentemente nada se
ha hecho en el aprovechamiento de la imagen de los Pirineos como reclamo
turístico. Por el contrario, la “marca Pirineos” está creada y
registrada, por acuerdo de los Gobiernos central, de Aragón, Navarra y
Cataluña. Todos estos Gobiernos, y el de Aragón especialmente, trabajan
bajo esa marca en ferias españolas e internacionales y en acciones de
promoción, mediante acuerdos que se renuevan anualmente, como el
suscrito en junio pasado.
De hecho, Aragón concede prioridad a la “marca Pirineos”. La propia Ley
7/1998, de 16 de julio, por la que se aprueban las Directrices Generales
de Ordenación Territorial para Aragón señala expresamente como un
objetivo de la tarea del Gobierno que “se promocionará la imagen de
calidad con la marca Pirineos.” Además, no sólo la DGA la mantiene, sino
que las propias comarcas y otras iniciativas incluso privadas la
utilizan, al igual que es destacada como identificación por la vigente
candidatura olímpica de Jaca.
No es una novedad para Aragón, ni puede entenderse que otras comunidades
nos llevan la delantera de forma insalvable. Huesca y el Alto Aragón son
en buena medida los Pirineos y de esta manera nos valoran en el sector
turístico.
Por otro lado, el nombre no lo es todo. De hecho el Plan de Dinamización
de Lérida por la llegada del AVE incluye el mantenimiento de las
actuales marcas “Ara Lleida” y “Lleida”, aparte de su interés por
aparecer como portal del Pirineo. Junto a ello, se constata el relativo
fracaso del AVE en Lérida como activo turístico en su relación con los
Pirineos: pese a su campaña de promoción y el nombre, el balance indica
que el AVE es usado fundamentalmente para viajes de trabajo y negocios y
mucho menos por turistas, y éstos en todo caso para estancias cortas y
con origen lejano. Su precio y la imposibilidad de desplazarse una vez
en destino son razones que se aducen, para que el coche siga siendo
preferido. La línea de autobuses de lujo desde la estación de tren al
Pirineo o de helicópteros a Baqueira han fracasado y la web de turismo
del propio Ayuntamiento de Lérida propone rutas desde esa capital con
paquetes que, en la mayoría de ocasiones, especifican “transporte
propio” hasta esa ciudad. La marca no lo es todo.
Además, hay que valorar otro aspecto importante: la marca “Magia de
Huesca” está consolidada, pese a que durante unos años dejó de
utilizarse hasta que precisamente bajo la responsabilidad del PAR en el
Area de Desarrollo de la Diputación, fue recuperada. Actualmente se
mantiene y está reconocida dentro y fuera de Aragón. En este sentido,
hay que prestar especial atención para no dispersar el mensaje
promocional manejando varias marcas para un mismo producto. Esta fue una
de las enmiendas necesarias al planteamiento inicial.
Por añadir otro dato “de Perogrullo” pero importante, ni siquiera ese
“producto” es homogéneo: “Pirineos” no engloba a todo el Alto Aragón,
sino estrictamente sólo a cuatro de las diez comarcas altoaragonesas.
Puede ser un activo importante esa denominación pero es preciso actuar
con equilibrio, valorando todas las identidades, atractivos e
iniciativas en este espacio tan diverso que es nuestra tierra.
Finalmente, concretando tal vez en lo más llamativo, acerca del nombre
de la estación oscense y el aeropuerto, tiene que actuarse con el máximo
respeto. De ahí que específicamente se introdujera en la resolución
aprobada que la propuesta sería analizada “junto a los ayuntamientos
afectados”.
Por ejemplo, en Huesca está constituida una ponencia técnica municipal
que estudia posibles acciones a partir de las nuevas comunicaciones
ferroviarias y entre ellas, es posible que se plantee esta cuestión.
En cuanto al aeropuerto Monflorite-Alcalá, igualmente es imprescindible
respetar las intensas gestiones que prácticamente sin ningún apoyo
institucional han realizado los vecinos de Alcalá del Obispo, hasta
conseguir nada menos que el Ministerio de Fomento rectificara en el BOE
y modificara el nombre de la instalación. Históricamente era conocida
sólo como “Monflorite” a pesar de que todas las instalaciones y
expropiaciones para la ampliación se sitúen sobre terrenos de Alcalá del
Obispo y sea esa localidad y sus vecinos los más afectados. Hace poco
más de un año que lograron ese cambio y por lo tanto, es necesario
valorar su opinión, porque seguro que hay posibilidades de acuerdo, pese
a que un reciente anuncio del mismo Ministerio haya confundido el nombre
y cite a esa infraestructura por error como “aeropuerto de Huesca-Monflorite”.
En cualquier caso, y contando con todos estos datos y criterios, la
resolución de la Diputación pretende abrir un necesario estudio y
diálogo posterior cara a su concreción en acciones e iniciativas, que el
PAR apoya. El mercado turístico es muy dinámico y pequeños detalles
resultan a veces decisivos. Los Pirineos son una imagen positiva que
entre todos, contando con sus habitantes, podemos aprovechar y debemos
cuidar (este propósito ya sería motivo para otro artículo). Una imagen
que contribuye al desarrollo del Alto Aragón, forma parte de su
identidad innegable y de su proyección exterior, y aporta no sólo
orgullo, sino también empleo, progreso y bienestar a muchos ciudadanos. |