Opiniones 2006

 Opiniones 2005

 Opiniones 2004

 Opiniones 2003

 Opiniones 2002

 

opinión

Julio-2005.
Gonzalo Lapetra. Portavoz del Partido Aragonés (PAR) en la Diputación de Huesca

Agua: se impone la cordura

En demasiadas ocasiones, al hilo de controversias y debates políticos, económicos o sociales, los aragoneses parecemos entregados al lema olímpico “más lejos, más alto, más fuerte”. Muchas veces incluso cabría decir que nuestras actitudes y pronunciamientos obedecen al “más difícil todavía”.

El auténtico crisol de estas consideraciones, junto con argumentos, opiniones, posturas y poses, son las cuestiones hidráulicas. Por sus propias razones, unas comprensibles y otras no tanto, determinados grupos de nuestra sociedad, se conducen como si estuvieran empeñados en cerrar de un portazo cualquier salida. En esas estamos, mientras se nos han ido más de 20 años desde la última obra verdaderamente decisiva, transcurridos entre el olvido de la administración central o encerrados en nuestro laberinto.

Ahora, cuando se estaba ya concretando la labor de propiciar el imprescindible entendimiento y compromiso, gracias a la tarea desarrollada desde el Instituto Aragonés del Agua y la Consejería de Medio Ambiente del Gobierno de Aragón, sobreviene un nuevo enriscamiento de las posiciones.

No quiero analizar los motivos de cada cual, confesables o no. Se imponen la cordura, la perseverancia en el diálogo aunque sea forzado por el hecho objetivo de que los enfrentamientos no resuelven nada para nadie, y el respeto a los derechos de todos pero también a los consensos que exigen cesiones. No es aceptable ni que se trate de derribar los acuerdos mayoritarios porque no sean del personal agrado mientras a la vez se apela fingidamente a la negociación, ni pretender condicionar su resultado, ni que se intente dilatar por acción u omisión las soluciones pactadas. Todo ello sólo puede ser valorado como un error.

No es un asunto que admita irresponsabilidades. El agua es un recurso que está en la base de cualquier perspectiva de futuro. En Aragón probablemente más aún porque no nos sobran las herramientas, ni las manos para utilizarlas.

Todavía es peor que esto suceda ante la actual sequía y frente a los meses, quizá críticos, que se avecinan. En este sentido, creo que no se puede pasar por alto que precisamente las obras hidráulicas, que hoy hubieran sido imposibles a causa del encono de muchos, son las que están garantizando el abastecimiento de agua a cientos de miles de aragoneses. Aún se recuerda en numerosas localidades las balsas para recoger la escasa lluvia, el barreño que usaba toda la familia o simplemente la sed. Todo se hubiera perdido este año sin esas regulaciones que aportan el elemento vital a personas, industrias, producción eléctrica, ganados, campos, actividades de ocio,… Embalses que han llegado a ser zonas protegidas medioambientalmente.

Naturalmente que hay que administrar mejor el recurso, y claro que deben ser resueltos los problemas de otras poblaciones que creían asegurado su suministro natural. Pero al mismo nivel tiene que estimarse que aún no está inventada -en este clima que “no sabe llover” porque lo hace torrencial o parcamente-, la manera de vivir sin agua ni de guardarla sin hacer obras de almacenamiento y regulación.

A partir de ahí, las opciones técnicas, ambientales, legales, sociales tienen que ser sopesadas y objeto de acuerdo. Es posible alcanzarlo para aquellos proyectos donde existan alternativas, como se ha demostrado. Tiene que ser posible también para aquellos otros donde no las haya. En ambos casos, cuanto antes mejor e incluyendo la máxima generosidad para todas las restituciones y compensaciones factibles hasta garantizar el porvenir a todos. El empecinamiento en el “no” es estéril. Las acusaciones mutuas, cada vez con más gruesas palabras o peregrinos razonamientos, inútiles y contraproducentes.

Insisto: se impone la cordura, el sentido común. Si se me permite una referencia personal, durante toda mi vida en política y fuera de ella, he constatado que es la mejor, la única forma de resolver los conflictos. Quizá porque en el alto Pirineo, la idiosincrasia del pacto está muy interiorizada, quizá porque mis convicciones ideológicas se plasman en la firmeza flexible.

Resolvamos esta crisis de sequía que demanda urgencia y vamos a encontrarnos todos, repito todos, en la tarea de construir juntos, el futuro de nuestra tierra en torno al agua. De quien no quiera o se esfuerce en impedirlo, será su responsabilidad y por ello, deberá rendir cuentas ante los ciudadanos.

Copyright © Partido Aragonés 2002-
Coso, 87 - 50001 - ZARAGOZA - Tlf: 976 200 616