El turismo es un factor muy importante dentro del
desarrollo social y económico de nuestra Comunidad, y en especial de
esta Provincia y de Teruel capital, que han hecho de él, uno de los
sectores con mayor relevancia en la actualidad. Genera empleo, origina
excedentes empresariales, repercute en la consecución de nuevos
proyectos, en la difusión de la cultura autóctona, y sobre todo algo que
me parece muy importante, promueve inversiones para el territorio.
Hay que trabajar mucho para que siga siéndolo y para
que todas las consecuencias de las políticas turísticas que se realicen,
sean positivas.
Hace ya tiempo que algunos apostamos por este sector,
sin descuidar el resto, como fuente principal de nuestra economía, tras
haber observado el desarrollo que otras ciudades y provincias habían
experimentado apostando por un sector diferente y que resulto ser el
empuje económico, social y cultural de estas ciudades, donde otros
sectores como la industria o la agricultura perdían peso día a día.
(Ejemplo: Bilbao como ciudad y Castilla-León como Comunidad).
Teruel, una ciudad que prácticamente carecía de
industria y que la despoblación se estaba cebando con ella, supo
resurgir principalmente gracias a proyectos turísticos, tanto públicos
como privados, de los que hoy en día podemos estar orgullosos.
Dinópolis, el gran motor turístico de la Capital, junto con su Mudéjar,
el Conjunto Amantes, sus Museos, sus reestructuraciones urbanísticas, su
Palacio de Congresos, su Gastronomía, su oferta de plazas hoteleras
(casi 1.400 plazas de alojamiento), y ahora mismo con un Plan de
Excelencia Turística; han conseguido que el turismo sea su principal
fuente económica. Representa el 8% del PIB en la provincia.
Se ha tomado conciencia del alcance de este sector,
sabemos de la importancia del turismo interior frente al turismo de
Costa y hay grandes proyectos en nuestros alrededores como la Copa
América en Valencia para el 2.007 y la Expo Zaragoza en 2.008, y en
nuestra propia ciudad y provincia como la finalización de la autovía,
Platea, la construcción del aeródromo, la ciudad del motor en Alcañiz,
etc., que pueden contribuir más al desarrollo de Teruel, y por tanto
incidir positivamente en nuestra sociedad, nuestra cultura y nuestra
economía.
Hay que consolidarse, posicionarse y dar mayor peso
específico a Teruel como destino de interior y de calidad, ya que en el
sector turístico hay muchas características que hacen que sea un sector
en constante movimiento, puesto que al fin y al cabo un producto
turístico es un servicio, con estacionalidad en la demanda, básicamente
intangible, que hace de la calidad el atributo más importante debido al
comportamiento cambiante del consumidor, que requiere de grandes
inversiones, y lo que es más importante requiere que la población, cada
uno de sus habitantes sea el mejor embajador, el mejor camarero, el
mejor guía, el más amable informador, en definitiva el anfitrión más
satisfecho y más acogedor.
La iniciativa pública, así como la privada, han
apostado fuerte por esta ciudad y provincia, por ello tenemos que seguir
trabajando para corregir algunos de los aspectos más visibles del
turismo, como la estacionalidad, y la profesionalización y formación de
los diferentes agentes turísticos. Hay que continuar apostando por este
sector y desde el PAR nos sentimos satisfechos del trabajo realizado
pero hay que seguir, todos juntos, mejorando este destino que tantas
posibilidades ofrece para que la provincia de Teruel sea un referente
turístico con encanto, de calidad, y de servicios. Tenemos que hacer de
Teruel una “Factoría de Sueños” para los futuros visitantes.